Caníbal que preparaba sopa con los penes de sus víctimas.

En Papuasia-Nueva Guinea.


La policía de Papuasia-Nueva Guinea detuvo a los miembros de una secta sospechosa de haber asesinado al menos a siete personas para comer sus cerebros y preparar una sopa con sus penes, indica este viernes The National, diario de habla inglesa de este país de Oceanía.


La creencia en la brujería es relativamente común en Papuasia-Nueva Guinea: parte de los habitantes consultan a los "sangumas" (brujos) para conocer la causa de una enfermedad, de una muerte o de dificultades financieras. Un brujo reclama unos 1.000 kinas (387 euros) por dichos servicios, un cerdo y un saco de arroz. Pero algunos también quieren relaciones sexuales con las mujeres de la familia del "paciente".
"Es contrario a nuestra ética tradicional y a nuestra moral que un brujo se acueste con la esposa o la hija de un hombre" que recurre a sus servicios, explicó al diario uno de los dirigentes de la secta, en la región de Tangi (provincia de Madang, en la costa noreste).
"Era nuestro principal reproche y nos condujo a formar un grupo para atrapar a estos brujos", añadió. Según The National, los miembros de ese grupo han matado a siete personas desde abril con ayuda de cuchillos que creían dotados de poderes sobrenaturales.
"Comimos crudos sus cerebros y llevamos partes de sus cuerpos, como el hígado, el corazón, el pene y otras a la 'hausman' (la vivienda de los hombres en el pueblo, ndlr) para que nuestros jefes creen poderes a partir de ellas", explicó uno de los mimebros detenidos.

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